1996: Luego de una primera vuelta electoral en la que no se alcanza la nueva y necesaria mayoría del 50% +1, acuden a una segunda vuelta el joven doctor Leonel Fernández Reyna, y el experimentado doctor José Francisco Peña Gómez. El sempiterno doctor Joaquin Balaguer decide apoyar en una segunda vuelta al benjamín del grupo, logrando este último erigirse como Presidente Constitucional de la República, no solo uno de los más jovenes de nuestra historia, sino tambien de toda América y el mundo. Se inicia lo que conocemos como “El Nuevo Camino” propuesto por Fernández, acompañado de privatización de empresas públicas, control macroeconómico, diálogo con la oposición, institucionalización del país. ¿Puede alguien negarme que en el período 96-2000 el país mantuvo un crecimiento de más de 8% del PIB y niveles de desarrollo envidiables? Pero por aquel entonces la constitución prohibía la reelección, y el Presidente Fernández, teniendo a mano los recursos para lograr una reforma e incluir -como han hecho muchos otros- la reelección, no lo hizo. Todo lo contrario, se hizo a un lado permitiendo el surgimiento de nuevos actores políticos. En aquel año 2000 el PLD ganó perdiendo; esto lo digo porque a pesar de haber perdido las elecciones presidenciales, su porcentaje propio de votos se elevó considerablemente en relación con el año 96.
2000: Logra la presidencia el “atípico” Ingeniero agrónomo Hipolito Mejía. Un gobierno matizado por reformas sociales, pero también por los famosos “paquetazos”. Muchos me diran que las circunstancias globales de entonces no le permitían a Hipólito Mejía mantener la holgura necesaria para poder gobernar, pero les recuerdo que el fatídico ataque del 11 de septiembre no tuvo las repercusiones mundiales que tienen ahora la muy posible recesión de la economía estadounidense, el alza del petróleo, alza en los alimentos, inestabilidad mundial, etc. El gobierno hipolitista se matizó por el relajo, la medalaganadería, la falta de institucionalidad. Pero a la vez recibió el país el duro golpe de la quiebra de 3 bancos; mismos que quebraron por la ineficiencia a la hora de aplicar las medidas establecidas anteriormente por la Junta Monetaria y por la Ley Monetaria y Financiera No. 183-02, a la hora de salvar activos de bancos en quiebra. ¿O no es cierto que Hipólito Mejía en reunión privada con Ramón Báez Figueroa y demás le dijo a este último: “perderé 20 puntos en las encuestas, pero me llevo tu banco conmigo”, instaurando el desorden al otro día en televisión nacional cuando hizo el llamado a los depositantes a retirar su dinero de Baninter? ¿Qué Banco, y me corrigen los economistas, aguanta un retiro masivo de un día para otro? Prueba de esto son las declaraciones de Jose Lois Malkun, a la sazón Gobernador del Banco Central, ante el Juzgado de Primera Instancia que conoció el caso Baninter, cuando admitió “entiendo que ningún banco aguanta a todos sus depositantes retirando su dinero.” (Listin Diario, 9/6/2006) ¿Tiene o no, entonces, responsabilidad Hipólito Mejía en la quiebra de Baninter y el posterior descalabro de la economía dominicana? ¿Qué nos queda hoy del gobierno del PRD-PPH? ¿Obras? ¿Más institucionalidad? ¿Una batalla encarnizada contra la droga y la delincuencia? ¿Algún aporte a nuestra cultura, a nuestra educación? Claro está, habrá sus excepciones de aquellos que, muy furtivamente, hicieron su trabajo.
2004: La desesperanza imperante habia hecho mella en la sociedad. Gracias a la reforma constitucional emprendida por Hipólito Mejía, que le permitía a el la reelección y a Leonel Fernández la repostulación, este último logra el solio presidencial una vez mas. El dólar recibido a 50×1 disminuye, por la confianza inspirada, a un promedio de 32×1. Se inicia el Metro de Santo Domingo, obra sumamente costosa, pero a la vez necesaria. El país, que tenía un desprestigio internacional, comienza a resurgir de entre las cenizas como nación de gente simpática y solidaria. Nos comenzamos a quitar el estigma de narco-estado que teníamos y la calificación de “Estado fallido” que nos dieron en el extranjero. Se reinician programas de asistencia social – como Solidaridad-, se aplican tecnologías para educación y como servicio a la ciudadanía, muchas instituciones comienzan a funcionar como verdaderos centros de servicio al pueblo. ¿Me niegan que SEDEFIR, INDOTEL, SEEPyD, Cancillería, IDAC, Consultoría Jurídica, Fuerzas Armadas, DGII, DGA, OPTIC, y muchas otras, son instituciones que están modernizandose, haciendo un trabajo encomiable? ¿Que sus respectivos intendentes son figuras respetadas y admiradas de quienes se podrá decir de todo, menos que no hacen su trabajo? Digamne si estoy equivocado cuando digo que el Presidente Fernández ha logrado mejorar el país en un 200%, a la vez que se perfila como un estadista a nivel internacional con su intervención en la Cumbre de Río. ¿No es cierto que han disminuido los niveles de criminalidad, que hoy vemos más patrullaje en las calles, que vemos más programas de acercamiento a la educación? Pero no es menos ciertos que, como en todas las células de la sociedad, hay personas que no hacen su trabajo y que toman el gobierno como ente a su servicio; pero ese mal no lo podemos sacar de la sociedad a menos que cambiemos de paradigma; pero ese es otro tema.
Ya para finalizar me pregunto: ¿Qué es lo que está en juego en el próximo proceso electoral? ¿La democracia, institucionalidad y transparencia del Estado dominicano o la continuación del proceso de desarrollo del país? La nominilla CB, el contrato de la Sun Land, y demás acusaciones que le han hecho al Presidente y al PLD tendrán su peso ante los ojos de la sociedad, pero la SCJ no ha fallado ni sobre una ni sobre la otra, lo que hace presumir la legalidad de dichos actos hasta prueba en contrario. ¿Hace el PLD uso de los recursos del Estado en proselitismo? Es inevitable utilizar por lo menos un mínimo de estos recursos, por el hecho de que, en la práctica, no se sabe cual galón de gasolina se echo con dinero propio y cual fue asignado en el gobierno. Por lo menos no abusamos los peledeístas abiertamente de los mismos, ni tenemos necesidad. Al efecto dice Juan Temístocles Montás: ”No es cierto que el PLD hace uso abusivo de los recursos del Estado y compra gente de otros partidos, porque no lo necesita. Todas las encuestas aseguran que las elecciones las tenemos ganadas”. ¿Hemos nombrado en gobierno aquellos que se han unido en apoyo? Esa prerrogativa le asiste al Presidente de la República en virtud del Artículo 55 de la Constitución, pero por igual hay en el Gobierno del PLD, y esto les puedo asegurar, gente del PRD, del PRSC, del PRI, del MIUCA. Leonel Fernández ha sabido apreciar el valor de la persona y no su color de partido.
La reelección no hace mal a la democracia, a fin de cuentas siempre el pueblo tendrá la última palabra, siempre, como en el 2004, está la sociedad atenta y despierta ante cualquier intento de incidentar el proceso electoral. La institucionalidad está salvada, cuando contamos con un estadista de la talla del Dr. Leonel Fernández Reyna, que quizás tenga paciencia a la hora de actuar, pero que tiene calculado cada movimiento realizado. Al fin, ¿qué es lo que está en juego en el próximo proceso electoral? El proceso de revitalización y progreso que vive el pais, nada más.