Las crisis tienen una virtud: debilitan, al menos por un tiempo, a los conformistas y ponen en entredicho las certezas.” Lionel Jospin
Hace apenas unas semanas la edición sabatina del New York Times, la cual es reproducida en español para el país por el Listin Diario, publicaba en su portada un artículo sobre un científico norteamericano que había demandado ante una corte de Hawaii a otros cientificos, quienes intentan recrear lo sucedido en el Big Bang al inicio de los tiempos utilizando un colisionador de hadrones (¿?) Estos cientificos han gastado más de 8 billones dólares construyendo un aro subterráneo (mejor conocido como LHC) de alrededor de 27 km de longitud, el cual será utilizado para literalmente chocar protones, electrones y otras partículas. Los demandantes Walter Wagner y Luis Sancho, alegan que el LHC podría producir, entre otras cosas, un pequeño hoyo negro, que podría comerse la tierra. Un poco espeluznante, ¿no? Ciertamente digno de una película de ciencia ficción. (New York Times, 2008)
Apenas unos días después de salir esta noticia, leemos en todos los diarios sobre la crisis alimenticia que afecta al mundo, principalmente debido al uso de los sembradíos y cosechas para la producción de biocombustibles. Próximamente nuestro país también se convertirá en productor de estos combustibles verdes -estamos solo a la espera del reglamento de aplicación de la Ley sobre Energías Renovables- y con esto reactivaremos los ingenios que antes procesaron caña para azúcar, de manera que sean utilizados para procesar la misma caña, pero para biocombustibles. Ya el FMI y el Banco Mundial han alertado a la comunidad internacional sobre “los altos precios de los alimentos -que amenazan con hambrunas y ya han ocasionado revueltas violentas en países como Egipto, Pakistán y Burkina Faso y que el sábado [pasado] originaron la caída del Gobierno de Haití- los cuales tendrán “consecuencias terribles”, según el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn.” Efectivamente la carestía de los alimentos desembocó en una moción de censura contra el Primer Ministro haitiano, Jacques Edouard Alexis, en medio de disturbios que han causado muertes en Puerto Príncipe y protestas ante el Palacio de Gobierno. Ya Fidel Castro había vaticinado tiempo atrás que [a los pueblos] les espera por tanto una situación terrible si los alimentos se transforman en biocombustibles, o agrocombustibles como prefieren llamarlos los movimientos campesinos e indígenas de nuestra región. (Castro, 2007)
Por otro lado, la posible recesión económica de Estados Unidos debido a una crisis crediticia e hipotecaria hace más turbio el panorama mundial. El crecimiento estadounidense, que en 2007 fue de 2.2%, será de apenas 0.5% en 2008, su peor ritmo económico en 17 años, dijo el FMI en su Panorama de la Economía Mundial-Abril 2008. La situación tampoco mejorará mucho en 2009, en que el crecimiento sería apenas del 0,6%. (Diario Yucatán, 2008) En los últimos días, los dólares han roto récord de pérdida de valor. Con esa moneda de papel y los bonos norteamericanos están constituidas la mayor parte de las reservas en divisas convertibles de todos los países. (Castro, 2007)
Y no olvidar el ya sempiterno calentamiento global, el cual, según científicos chilenos puede generar una catástrofe ambiental que incluya la desaparición de algunas ciudades de América Latina.
Vale la pena entonces preguntarnos, ¿intentan destruirnos los cientificos con su colisionador de hadrones? ¿O intentamos nosotros mismos destruirnos con nuestra insaciable sed de energía, nuestro consumo insensato e irresponsable de recursos naturales, con nuestra incapacidad de autocontrol a la hora de consumir? Es necesario y urgente un cambio de paradigma para contrarrestar la actual crisis que nos arroja una cruda luz sobre los procesos que estamos viviendo.



